Semblanza del profesor Dr. Víctor Raúl Constanzo Cerda (Q. E. P. D.)
El Instituto de Geografía de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso recuerda con profundo pesar al profesor Dr. Víctor Raúl Constanzo Cerda, académico cuya trayectoria estuvo estrechamente vinculada con la creación, consolidación de la geografía en nuestra Universidad.
Su nombre ocupa un lugar fundamental en la historia institucional. Tras la división del antiguo Instituto de Historia y Geografía en dos unidades académicas autónomas, establecida mediante Decreto de Rectoría del 25 de julio de 1972, el profesor Constanzo fue elegido primer director del Instituto de Geografía. Ejerciendo su dirección durante los periodos 1973–1975 y 1980–1985. Desde esa responsabilidad contribuyó a consolidar una unidad dedicada tanto al desarrollo de la disciplina como a la formación de geógrafos profesionales.
En esa tarea compartió inquietudes y proyectos con destacados académicos de la época, entre ellos su amigo y colega el profesor Rodolfo Allesch Laude. Ambos participaron activamente en una etapa decisiva para definir el carácter profesional, aplicado y territorial de la geografía desarrollada en Valparaíso.
Una de las contribuciones más significativas del profesor Constanzo fue la temprana incorporación de nuevas tecnologías al estudio geográfico. Son reconocidas como pioneras en sus estudios doctorales en la Universidad Complutense de Madrid, donde defendió en el año 1979 la tesis titulada Aplicaciones de la percepción remota a estudios del medio ambiente y recursos naturales, dirigida por el reconocido geógrafo Rafael Puyol Antolín.
En esta investigación de nivel doctoral estudió las técnicas de sensores remotos situadas fuera de la parte visible del espectro electromagnético, particularmente las radiaciones del infrarrojo reflectivo y térmico. En ella analizó los registros multiespectrales y realizó procesamientos de anomalías térmicas en el mar. Indudablemente un campo tecnológico emergente y de frontera en esos años en Chile, cuya incorporación abrió nuevas posibilidades para estudiar el territorio, los recursos naturales y el medio ambiente.
Después de regresar a Chile, proyectó esta formación en la investigación geográfica y en la docencia. Su producción académica refleja una preocupación constante por vincular estas herramientas de observación territorial a problemáticas concretos. Junto con el profesor Allesch estudió las aplicaciones del infrarrojo al análisis de la dinámica y contaminación del litoral. Por otra parte, junto al profesor Osvaldo Ossandón y al propio profesor Allesch desarrolló también un amplio trabajo sobre el riesgo agrícola en la Región de Valparaíso, abordando el clima, las sequías, las heladas, la contaminación y sus efectos sobre la actividad agrícola. Este estudio fue publicado en 1983 en la Revista Geográfica de Valparaíso.
Su dedicación a estas materias se mantuvo durante toda su trayectoria. Entre 2009 y 2011 fue coordinador principal del proyecto “Observación y modelación espacial del clima en viñedos chilenos en un contexto de cambio climático”, ejecutado por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y financiado por CONICYT (Hoy ANID). La iniciativa se concentró en la Región de Valparaíso y vinculó la agroclimatología con el estudio de las viñas y la vid vinífera. Este antecedente muestra la continuidad de una línea de trabajo que integraba clima, observación espacial, recursos naturales y producción agrícola.
El profesor Constanzo entendió la geografía como una disciplina científica rigurosa capaz de interpretar el medio y contribuir a resolver problemas regionales y nacionales. En su trabajo convergieron la climatología, la cartografía, el estudio de los recursos naturales y la percepción remota. Esta perspectiva ayudó a orientar al Instituto hacia una geografía ambiental y aplicada, especialmente cuando la unidad pasó a integrar, desde 1981, la Facultad de Recursos Naturales junto con a la Escuela de Alimentos y la Escuela de Ciencias del Mar.
Su legado, sin embargo, no puede medirse solamente por sus cargos, investigaciones o innovaciones tecnológicas. Para sus estudiantes fue, ante todo, un maestro que enseñaba geografía mediante la observación directa del territorio. Otorgó al trabajo de campo un lugar central en el proceso formativo y condujo extensas salidas hacia el norte y el sur de Chile, además de territorios insulares como el archipiélago de Juan Fernández.
Especialmente recordados son los viajes realizados con estudiantes por las latitudes patagónicas, cuando la Carretera Austral todavía se encontraba en una etapa incipiente. En aquellas experiencias el territorio se convertía en aula: el clima, el relieve, las aguas, la vegetación, los recursos naturales y las formas de ocupación humana podían observarse y comprenderse en su realidad concreta. Numerosas generaciones reconocieron en esas salidas una experiencia decisiva para su formación profesional y humana.
Su interés por la Patagonia tuvo también una expresión científica y pública. Antecedentes parlamentarios de 1993 registran que los profesores Víctor Constanzo y Felipe Guerrero entregaron al presidente de la República información técnica y material fotográfico sobre los efectos ambientales de la erupción del volcán Hudson en la Región de Aysén. El trabajo realizado en terreno examinó la contaminación de las aguas, la pérdida de capacidad de uso de los suelos y los daños provocados sobre la flora y la fauna.
Quienes compartieron con él recuerdan también su compromiso con la continuidad de la disciplina y con la vida universitaria. Los testimonios de sus colegas destacan que, en tiempos marcados por el riesgo de desaparición de la geografía dentro de la estructura universitaria, defendió su permanencia. Asimismo, dialogó y colaboró en el proceso de recuperación de la convivencia democrática de la Universidad.
En reconocimiento a su prolongada y fructífera trayectoria, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso le otorgó en junio de 2009 la Medalla Fides et Labor. Esta condecoración es una muestra de reconocimiento y afecto institucional hacia quienes dedicaron una parte sustantiva de su vida al servicio de la comunidad universitaria.
La partida del profesor Víctor Constanzo enluta a la comunidad geográfica, pero deja una huella profunda y perdurable. Su legado permanece en el Instituto que ayudó a construir y defender; en la incorporación pionera de la percepción remota al estudio geográfico; en la preocupación por el clima, el medio ambiente y los recursos naturales; en la vinculación de la Universidad con las necesidades del país; y, especialmente, en las generaciones de estudiantes que aprendieron junto a él que la geografía no se conoce únicamente en libros, mapas o imágenes, sino también recorriendo, observando y viviendo el territorio.
Descanse en paz, profesor Dr. Víctor Raúl Constanzo Cerda. Su memoria y su obra forman parte inseparable de la historia del Instituto de Geografía y de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.


